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Naturopatía · 14 de julio de 2026
Plantas medicinales para el verano: lo que puedes tener en casa y lo que conviene saber antes de usarlas
El calor cambia el cuerpo. La digestión, el sueño, la piel. Y hay plantas con siglos de uso detrás que pueden ayudar a pasar mejor la estación, si se usan bien.
Llega el verano y junto a él las primeras semanas de calor y las primeras consultas con denominador común: digestiones pesadas, noches sin dormir… Todo esto no es grave, en la mayoría de los casos, pero sí repetitivo y que tiene "solución" o al menos alivio.
Con 30 años de experiencia trabajando con fitoterapia dentro del enfoque de la Naturopatía, cuando llega el verano hay algunas que suelo utilizar de forma recurrente, más abajo explico cuáles son. Este artículo no va de hablar lo maravillosas que son ni de remedios milagrosos, va de informaros con argumentos que tienen respaldo real —Agencia Europea del Medicamento, la OMS, la ESCOP— y de cómo hay que utilizarlas bien, porque aunque sean plantas hay que saber cómo se han de preparar y, sobre todo, tomarlas.
Vamos a ir por partes.
El aloe vera: la que tienes en casa y probablemente usas tarde
El Aloe Vera, que seguro la tienes en casa y ni te acuerdas de ella y si te acuerdas, tal vez la estés utilizando tarde, como por ejemplo, cuando ya tienes la piel roja como un cangrejo, es decir, el daño ya está hecho.
El gel de Aloe barbadensis, especie que se utiliza —ya que no todos los aloes son iguales— está aceptado por la OMS para el tratamiento externo de quemaduras de primer y segundo grado, incluyendo las quemaduras solares. Sus principios activos, entre ellos los polisacáridos y el lupeol, podrían contribuir a calmar el enrojecimiento y la irritación. Una revisión sistemática publicada en el WCET Journal analizó varios estudios de esta planta en quemaduras superficiales y los resultados apuntaron a que podría acelerar la recuperación, aunque los propios autores reconocieron limitaciones en la metodología y que los estudios no fueron del todo consistentes entre sí.
¿Qué NO hace el Aloe barbadensis?
Esta pregunta es muy importante, ya que hay que ver siempre los dos lados de la moneda. Bien, pues no revierte ese daño que se produjo ni lo va a prevenir. Si hay una quemadura importante, con ampollas o la zona es muy extensa, ve al médico, no juegues.
Si en tu casa tienes esta planta, corta una penca, extrae el gel y aplícalo frío sobre la zona. Ya está. En el mercado hay muchos productos de gel de aloe, no todos funcionan —no porque el aloe no sirva sino por la concentración que llevan. Muchos llevan muy poca planta y el resto es agua con espesante.
Fuente: OMS, indicaciones aceptadas para gel de áloe; Haesler E., WCET Journal, 2018.
Plantas que ayudan a la digestión: menta, manzanilla y melisa
Las malas digestiones son frecuentes en verano, aquí influye lo que se come y el cómo, el calor, el cual provoca que el cuerpo priorice la termorregulación antes que la digestión. Seguro que has experimentado esa pesadez después de comer, la hinchazón, los gases, digestiones que no se acaban nunca. Hay muchas personas que en invierno no tienen ningún problema, pero cuando llega el calor… todo se complica.
Las plantas que más suelo utilizar son esas tres que acabo de comentarte, te explico un poquito de cada una.
Menta piperita (Mentha piperita)
La EMA la cataloga como "uso bien establecido" para espasmos y dolor intestinal leve. La menta contiene un principio activo que se llama mentol; este actúa sobre los canales de calcio del músculo liso intestinal, lo que hace que sea más fácil que se relaje y bajen los espasmos. La Mayo Clinic y los National Institutes of Health también se hacen eco de este uso. En mi consulta la suelo recomendar después de esas comidas copiosas de verano, su efecto refrescante nos viene bien para atenuar el calor. IMPORTANTE: a dosis altas no se recomienda en embarazadas, si es tu caso, consúltalo antes. Fuente: EMA, monografía Mentha x piperita L.
Manzanilla (Matricaria recutita)
La EMA avala su uso tradicional en las molestias gastrointestinales leves. Entre sus principios activos se encuentran los flavonoides y el alfa-bisabolol; estos ayudan a reducir la inflamación de las mucosas y los espasmos. Esta planta también tiene un efecto sedante suave, efecto que nos viene muy bien ya no solo después de comer sino también antes de dormir, sobre todo si nos cuesta conciliar el sueño por el calor. No confundamos este efecto con el de un somnífero. Si la tomamos después de cenar, y en verano nos acostamos tarde, nos tomamos otra antes de acostarnos: nos ayudará a conciliar el sueño. Fuente: EMA, monografía Matricaria recutita L.
Melisa (Melissa officinalis)
A esta planta también se la conoce por varios nombres: limoncillo, menta melisa, hoja de limón o toronjil. Tiene su origen en el Mediterráneo. Se adaptaron a los veranos igual que nosotros. Tanto la ESCOP como la EMA aprueban su uso para trastornos digestivos leves, reducción del estrés mental y la facilitación del sueño. Ayuda mucho en la pesadez digestiva acompañada de nerviosismo, muy común en verano por el cambio de rutinas, el calor, la falta de regulación del cuerpo. Tiene un aroma suave a limón. Cuando se combina con la manzanilla, sus efectos se potencian bastante. Fuente: ESCOP y EMA, monografía Melissa officinalis L.
Antes de tomar nada has de tener esto muy presente. Si tomas medicación habitual tal como anticoagulantes, ansiolíticos, antidepresivos o cualquier tratamiento crónico, habla primero con tu médico o farmacéutico antes de tomar estas plantas. El que sean naturales no significa que sean compatibles con todo y que sean neutras. Todas las plantas tienen interacciones; es necesario saberlo antes de tomarlas.
«La fitoterapia tiene numerosos estudios científicos para un importante número de plantas medicinales que demuestran su eficacia terapéutica. Su prescripción o indicación puede ser la terapia de elección en aquellos casos en los que un profesional sanitario los considere apropiados.»
Para dormir en agosto: lavanda y un poco de realismo
Dormir en pleno verano se convierte a veces en misión imposible. Esto sucede porque el cuerpo necesita bajar su temperatura interna para poder conciliar el sueño, pero cuando hay temperaturas de 30º o más por la noche, el proceso se alarga más de la cuenta; pasas el tiempo dando vueltas en la cama hasta que miras la hora, ¡son las 2 de la mañana! Esto nos pasa a todos, yo incluido.
La lavanda (Lavandula angustifolia) tiene un uso reconocido por la EMA que alivia los síntomas del agotamiento mental leve y ayuda a relajarse. No es un hipnótico, no nos confundamos. Para el insomnio veraniego provocado por el calor nos puede ayudar mucho. Unas gotitas en un difusor o una infusión suave antes de acostarse nos puede venir muy bien. Antes comentaba que la melisa también tiene efectos calmantes del sistema nervioso y junto con la manzanilla la cosa mejora bastante.
Si padeces de insomnio crónico, esto no te será suficiente, hay que averiguar cosas. Pero para esas noches interminables de verano, merece la pena probar.
Lo que no te suelen contar cuando hablan de plantas
Hay cosas que se omiten sistemáticamente y que a mí me parece importante decirte.
Hay mucha variedad de productos al respecto y con ello también las calidades cambian, las concentraciones de principios activos, de las partes que se han utilizado y del cómo se han procesado. El precio también cambia, pero no siempre el más caro es mejor. Hay productos que de planta activa llevan tan poco que el efecto es inexistente. Lo mejor que puedes hacer es informarte en tu herboristería de confianza o preguntarme directamente si tienes dudas.
Si ves que en dos semanas no mejoras, hay que ir al médico. Las plantas no están pensadas para usarlas indefinidamente sin valoración. Si los síntomas persisten, algo hay que revisar.
Si estás embarazada o en período de lactancia, consulta siempre antes. Algunas de las plantas de las que hablo aquí tienen restricciones en esos períodos. La menta a dosis altas es uno de los casos. No asumas que por ser natural es seguro en cualquier situación.
Ser natural no es lo mismo que inocuo. Piensa que si fueran inocuas no tendrían efecto. Las plantas tienen principios activos con efectos reales que actúan en el organismo. Que se puedan adquirir sin receta médica no significa que no tengan interacción con la medicación que estés tomando. Si tomas cualquier medicamento, consulta siempre antes.
En mi forma de trabajar, las plantas nunca van solas. Son parte de un enfoque más amplio que incluye hábitos, alimentación, descanso y gestión del estrés. Cuando se usan así —dentro de un contexto— tienen bastante más impacto que tomadas de forma aislada sin cambiar nada más.
Fuente: INFITO / Cofenat, uso informado y responsable de plantas medicinales.
¿Quieres saber qué plantas podrían acompañarte mejor este verano?
En consulta puedo hacer una valoración naturopática personalizada y orientarte sobre qué complementos o plantas podrían tener sentido para tu caso concreto, siempre como apoyo complementario y sin reemplazar tu seguimiento médico.
Pide tu consulta · centro-osteopatia.comAviso legal: Este artículo tiene carácter exclusivamente divulgativo. La información aquí expuesta no sustituye al diagnóstico médico ni al tratamiento prescrito por un profesional sanitario. Las plantas medicinales se proponen como complemento, no como terapia sustitutiva. Ante cualquier problema de salud, consulte siempre con su médico.
Centro de Osteopatía, Posturología y Biomecánica Salvador Caurín D.O., S.L.
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